De 1976 a 1997, un grupo de amigas encabezadas por la Sra. Emely Canavati de Assad se unieron para trabajar como Comité de Damas Voluntarias en beneficio de los invidentes de la asociación “Invidentes Unidos de Monterrey”, apoyándolos con cirugías generales, lentes, despensas, fuentes de trabajo, gastos administrativos y remodelación de sus instalaciones, entre otras actividades.


Ante la realidad de que la demanda de cirugías visuales era cada vez mayor, nace en este Comité de Damas la inquietud de constituir una asociación en donde todo invidente o débil visual de escasos recursos pudiera encontrar apoyo. Es así como se hace realidad la fundación de Destellos de Luz en octubre de 1997.